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Ten cuidado, aumentan los “expertos en nutrición”

Un buen consejero en nutrición debería poder ayudarlos a analizar su dieta para determinar si está bien equilibrada y si aumenta sus posibilidades de desarrollar algún problema de salud.

El nutriólogo puede ayudarlos a reestructurar sus hábitos de alimentación y ejercicio para mantener condiciones de salud favorables, o también  puede guiarlos hacia un plan de alimentación y ejercicio que minimice un riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas, cáncer, obesidad, diabetes, presión arterial alta o incluso hemorroides.

Un experto en nutrición también puede abordar problemas individuales, como alergias a los alimentos o aversiones a ciertos alimentos que dificultan comer una dieta bien balanceada.

Pero hay que tener muchísimo cuidado al buscar un Nutriologo, ya que en muchos casos, la desesperación por bajar de peso o por encontrar a alguien que nos ayude a alcanzar nuestros objetivos de manera inmediata, nos hacen caer con personas que no son las apropiadas, poniendo de esta manera nuestra vida en peligro.

¿Cómo saber si estamos frente a un experto en nutrición?

No importa si l nutriólogo utilice una computadora o un lápiz para analizar la información que ustedes le proporcionan, lo importante y lo que es verdaderamente fundamental es que vean que toda la información sobre su dieta y sus hábitos alimenticios sean analizados de una manera apropiada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un buen profesional en ésta rama, debe hacerles algunas preguntas claves: ¿Qué y cuánto comen? ¿Cuáles son sus métodos favoritos para preparar comida? ¿Qué comidas les gustan y qué no les gustan? ¿Cada cuanto se ejercitan? ¿Cuando comes, en qué horarios? ¿Dónde comes y con quién? ¿Quién hace generalmente las compras y quien realiza la comida en su hogar?. Dichas preguntas le ayudarán a tener un contexto mucho más amplio sobre sus hábitos alimenticios y a la vez le ayudarán para poder realizar un plan nutricional mucho más ad hoc para ustedes.

La mayoría de las personas son notoriamente pobres en recordar lo que comieron ayer, y mucho menos durante toda la semana anterior. Para solucionar este problema, el nutricionista puede sugerir que lleve un diario detallado de cada alimento que ingiere durante una o dos semanas. También puede pedirles que hagan una lista de sus actividades diarias para determinar la cantidad y la calidad del ejercicio que realizan.

Si no ha tenido un examen físico en algunos años, un experto en nutrición si o si les sugerirá que consulten a un médico para realizarse análisis de sangre y de orina. Las cuales pueden revelar problemas médicos reales o potenciales que se ven afectados por la dieta, como demasiado colesterol en la sangre (un factor de riesgo para la enfermedad cardíaca), demasiada o poco hemoglobina (anemia por deficiencia de hierro) o demasiado azúcar (diabetes).