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¿Cómo evitar que el invierno arruine nuestro entrenamiento?

A veces, las estaciones parecen cambiar de la noche a la mañana. Un día, están corriendo con el sol en lo alto; luego, a la mañana siguiente, la temperatura desciende por debajo del punto de congelación y su ruta está cubierta de nieve.

Pero correr en invierno no tiene que ser tan malo, con el equipo y la mentalidad adecuados, no solo pueden continuar entrenando como de costumbre, sino que también pueden mejorar en sus entrenamientos.

Usen los zapatos correctos

Para mantener el calor adentro y afuera, usen zapatos que tengan la menor cantidad de malla. Si tienen zapatos con parte superior de Gore-Tex, mucho mejor. Usen calcetines que eliminen la humedad pero mantengan los pies calientes, como los calcetines SmartWool que no pican.

Vístanse como si el clima fuera más cálido

La regla general es vestirse como si fueran de 10 a 20 grados más cálido. Al principio pueden sentir frío, pero piensen en las capas de telas técnicas para absorber el sudor con cremalleras en el cuello y el área de las axilas para ventilar el aire mientras te calientas. Cuanto más corran al aire libre, más aprenderán sus propias preferencias.

Correr con luz

Con la luz diurna limitada, es probable que estén corriendo en la oscuridad. Usen equipo reflectante, fluorescente, y no tengan miedo de encenderse como un árbol de Navidad.

Calentamiento previo

Muévanse lo suficientemente adentro como para que la sangre fluya sin sudar. Suban y bajen las escaleras, usen una cuerda para saltar o hagan algunos saludos al sol de yoga. Una limpieza rápida de la casa también funciona.

Superar al viento

Comiencen a correr contra el viento y terminen con él a su espalda, para que la brisa no los golpee después de que hayan sudado. Para evitar un trabajo largo y punzante, intenten romperlo: corran hacia el viento durante unos 10 minutos, dé la vuelta para correr con el viento a su espalda durante cinco minutos y repitan.

Sean flexibles con ritmo y kilometraje

Correr en invierno se trata más de kilómetros de mantenimiento que de velocidad. En climas muy fríos, busquen “inversiones”, lugares elevados y donde el aire sea más cálido.

Cambiarse rápidamente después de correr

Su temperatura corporal central disminuye tan pronto como dejan de correr. Para evitar un caso prolongado de escalofríos, cámbiense de ropa, de pies a cabeza, tan pronto como puedan. Y beba algo caliente: una bebida humeante es excelente, pero una sopa abundante cumple una doble función al reabastecer sus reservas de proteínas y sodio al tiempo que los calienta.