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Consejos para triunfar en las carreras 10K

Llegaron para quedarse. Hablamos de las carreras 10K que se organizan todos los domingos en la Ciudad de México. Y como estamos seguros que este frenesí deportivo ha llegado (o va a llegar) a otras ciudades también, nos dimos a la tarea de hacer una lista de do’s & don’ts  para las carreras de 5, 10, 15 y 21 kilómetros; los tips para los 42K los dejamos para otra lista porque #respect.

Lo primero que hay que decir es que, como corredores que somos, los hemos cometidos todos, errores y aciertos por igual. Así que creénos cuando te decimos que no estrenar absolutamente nada el día de la carrera es básico y elemental.

LOS “SÍ”

ENTRENA. Efectivamente no vas a correr un maratón, pero tampoco son enchiladas. Necesitas condición. Así que mentalízate y haz un plan de entrenamiento (de preferencia con la guía de un coach o corredor experimentado).

EL DÍA PREVIO, CENA LIGERO. Puedes aplicar el sandwich, la pizza, la pasta o las tostadas de atún. Realmente no importa el platillo siempre y cuando lo que comas tenga carbohidratos. Dile ‘no’ a la comida nueva y a la muy condimentada, ¡no es buen momento para experimentar con nuevos sabores!

OFRÉCELA. Ponle una intención a tu esfuerzo. Dedica la carrera a quien más la necesite: el amigo que no encuentra trabajo, la amiga que recién enviudó, el pariente que está enfermo… Si esto te parece muy elevado, aprovecha para darle gracias a la vida y a tu cuerpo por el “simple” hecho de que puedes correr. Tienes piernas, brazos, pies, puedes respirar y coordinar tus movimientos.

CALIENTA Y ESTIRA. El cuerpo es una máquina que necesita calentarse (antes del ejercicio) y enfriarse (después de realizarlo). Esto es súper importante si no quieres quedar como un gran saco de ácido láctico durante días con todas las incomodidades que esto conlleva. Aunque te encuentres a la amiga o al vecino, calienta y estira. ¿Pena? Pena robar y que te cachen.

DURANTE LA CARRERA, HIDRÁTATE. “Es que me muero si me dan ganas de ir al baño”. Creénos, no te mueres. En cambio algo muy malo puede pasar si te descompensas. Beber agua natural durante la primera media hora está perfecto, después de ese tiempo toma ligeros tragos de la bebida isotónica que te ofrezcan. La razón: hay que reponer los minerales que estás perdiendo y sigues usando.

EQUÍPATE. No es buena idea correr cargando una mochila pesada, y aunque la podrías dejar en el guardarropa, no siempre es la mejor opción. Nuestra recomendación es usar una cangurera donde lleves tu teléfono, llaves, un billete, una identificación, servilletas y bálsamo labial. No necesitas más.

LO EXTRA. Si tienes quien te espere en la meta, aprovecha y pide que te cuide tu kit post-carrera: toalla para secarte + playera y calcetines secos. ¡Hacen toda la diferencia! Si corres sol@, deja esto en tu carro, o bien, aguanta hasta llegar a casa para tomar un riquísimo –y merecidísimo– baño.

LOS “NO”

NO ESTRENES. Ni tenis ni calcetines ni audífonos ni top, ¡nada! Apégate a los tuyos, con los que has entrenado. Son tus viejos –y conocidos– amigos. Si quieres usar unos tenis nuevos, cómpralos al menos 15 días antes de la carrera para amoldarlos. Recuerda ir a la tienda después de un largo día de caminar para que tus pies estén igual que si estuvieras realizando tu rutina deportiva.

NO AYUNES. La tentación es grande por diversos motivos: la prisa, la desmañanada, la emoción, el nervio, las ganas de evitar el baño… Pero no lo hagas. Opta por algo sencillo y rápido como una rebanada de pan con mermelada o Galletas Marías y jugo de naranja.

NO TE DESVELES. Si en tu otra vida fuiste vampiro y no te puedes ir a la cama antes de las 12, ni modo. Sólo intenta que la desvelada sea en estado zen (viendo tele o leyendo) y no porque te fuiste de antro o a la boda del año. Cuando esto pasa no disfrutas al 100% ni una ni otra actividad, sólo la padeces física y mentalmente.

NO TE DEJES IR. Terminando la carrera, haz uso de tu control emocional para alimentarte normal. Nada de atasques celebratorios que incluyan carbohidratos y grasas a morir. Nuevamente: no corriste 100 kilómetros, así que control, ¡todo con medida!

NO APLIQUES EL SHUFFLE (O EL SPOTIFY CON ANUNCIOS). Estamos de acuerdo que la rolita que calificarías como tu ‘guilty pleasure’ quizá no tenga el beat más movido. Aplícate y con tiempo prepara una playlist que te prenda aunque te sientas desfallacer. Una buena canción puede hacer milagros en momentos de debilidad deportiva, ¡lo sabemos bien!

NO SEAS VÍCTIMA DEL MONITOR. Si utilizas un reloj monitor de banda, ¡cuidado! El sudor y el roce con la piel NO son una buena combinación. El baño posterior puede volverse realmente doloroso si te llega a lastimar. Una opción –si eres mujer– es coserlo sobre el top para que no se mueva. La otra mejor opción es cambiarlo por un Fitbit. Es una maravilla y ni lo sientes.

Y tú, ¿qué error y/o acierto has cometido que ha hecho de tu experiencia como #runner más dolorosa o más grata? ¡¡Queremos escucharte!! 



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