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Caldo de huesos: 1001 razones para tomarlo

Las expertas en nutrición y bienestar, Nathaly Marcus y Galia Kleiman, aseguran que una de las proteínas más importantes para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo es el colágeno. La buena noticia es que no necesitas invertir en una versión hidrolizada de mil pesos, ¡con preparar un rico caldo (de huesos, res, gallina, pollo, pavo o pescado, o incluso visón y venado) –y tomarte una tacita todos los días– tienes!

Organizada por Wellness Palacio, asistimos a la plática que ofrecieron ambas health coaches, donde confesaron no estar ahí para descubrir el hilo negro, sino para recordarnos lo importante que es regresar a nuestro orígenes en cuanto a alimentación natural se refiere. “Uno de los problemas más graves que existe hoy en día es que buscamos la salida rápida: la cápsula, el suplemento, la pastilla, la barra que me va a dar todos los nutrientes que necesito… cuando la verdad es que el ser humano está hecho para comer comida de verdad: frutas, verduras, carne, pollo, pescado”, dijo Galia Kleiman, fundadora de Baby Loves Food.

Por su parte, Nathaly Marcus (quien aprovechó la ocasión para presentar su nuevo libro) explicó que los caldos son de suma importancia por una simple y llana razón: ¡son la principal fuente de colágeno! “El colágeno es la proteína más extensa y compleja, es la que nos da estructura, flexibilidad, piel tersa… Cuando ves que la piel se adelgaza, que pierde grosor, es por falta de colágeno. Es vital también para las articulaciones. Además aporta aminoácidos anti-envejecimiento, es decir, hormonas del crecimiento, que son las responsables de que no se caiga la ceja, la piel, los músculos, de que no se pierda la líbido”.

 

En 1 litro de caldo puede haber hasta 18 gramos de proteína.

 

CÓMO HACERLO
· Pon los huellos en una olla de lenta cocción. Si no tienes, déjalo a fuego lento durante 8-10 horas.
* No sales en este momento. Se sala hasta el final, preferiblemente con sal de mar para absorber mejor los minerales y digerir mejor las grasas.
· Permite que se enfríe, cuélalo y tómalo (tú decides si frío o caliente), o bien, congélalo en bolsitas herméticas (tipo Ziploc) en porciones de 100-200 gramos.
· Si lo vas a tomar en ese momento, sazónalo con cúrcuma, cocoa, matcha o jengibre (le da un sabor rico al caldo de res) y agrega apio, cebolla, poro o zanahoria. Puedes exprimirle un limón.
· Úsalo como base para sopas, caldos, pastas, jugos, licuados.

Aunque está súper mega hiper indicado para ancianos, enfermos, embarazadas y recién paridas, ¡todos podemos aprovechar sus beneficios! “Produzco demasiado colágeno”, dijo nunca nadie (porque los bebés de meses no hablan todavía ☺).

¿SABÍAS QUE…? En los pueblos, a las recién paridas se les recomienda tomar caldo de gallina por 40 días. Esto con el fin de desarrollar un buen suministro durante la lactancia y restaurar la vitalidad de la mujer. ¿Mencionamos que también ayuda a prevenir la depresión post-parto?

Para Galia, es una lástima que las menudencias del pollo tengan tan “mala fama” en la actualidad: “Lo que más colágeno tiene es el cartílago, el tuétano y las menudencias, son las partes más nutritivas de todo el animal. Por eso me parece completamente antinatural que hoy en día a la gente le den asco las manitas, las ven ¡y guácala!, cuando en realidad tienen más nutrientes que una pechuga”.

Socia de Bone Broth, cuyo corner se encuentra dentro de la sección Wellness de El Palacio de Hierro Santa Fe, Kleiman enfatizó la importancia de preferir las versiones más limpias y orgánicas de lo que se dispondrá en el caldo, pues todas sus propiedades –buenas o malas– se concentran. “Si yo hago un caldo con la carne de una vaca de libre pastoreo, que comió natural –pasto sin pesticidas y libre de plomo–, mi caldo es mejor a que si elijo un pollo lleno de hormonas y antibióticos”.

 

Si como Alejandro Sanz estás “viviendo de prisa” y no te alcanza el tiempo para preparar un caldito en tu casa (y vives por la zona de Santa Fe CDMX), el área Wellness Palacio se convierte en tu otra mejor opción.

 

Conocido como el segundo corazón, el intestino también sale ganando con los caldos, pues estos ayudan a reparar y “sellar” las paredes (intestinales), para que ningún alimento llegue al torrente sanguíneo, sino que se quede en la flora a fortalecer y engrosar la membrana intestinal.

“En las mañanas a mí me gusta agregárselo a mi jugo verde. En la licuadora pongo espinaca, perejil, cilantro y otras hojas verdes, y por el caldo hace una espuma tipo matcha, ¡sabe delicioso! Otro tip es, en lugar de un café o un té a media tarde, tómate una tacita de caldo. Además de colágeno, proporciona magnesio, fósforo, sílice, azufre y zinc”.- Galia Kleiman, fundadora de Bone Broth México.

HUESOS COLAGENADOS

Teniendo clara la parte de que el caldo de huesos ayuda a 1) regenerar el cartílago de las articulaciones, ligamentos y tendones, y a 2) producir colágeno, que a su vez es vital para la salud del pelo, las uñas y la piel, podemos entrar de lleno entonces a 3) la parte ósea del asunto. Y no, no es que el caldo ‘per sé’ sea una fuente rica en calcio, sino que justo lo complementa.

“Si yo tengo un hueso completamente calcificado va a estar tan duro que, si me caigo, puede romperse y astillarse, y eso no es lo que queremos. Lo ideal es un hueso que tenga cierta flexibilidad, para que si me golpeo o me doy un torzón, no se quiebre. Lo que queremos es que nuestros huesos aguanten ese tipo de accidentes y movimientos, por eso necesitamos que sean ligeramente flexibles; de ahí la importancia del colágeno en la estructura ósea”, específico la mommy blogger.

 

El caldo de huesos actúa como anti-inflamatorio y detoxificante del sistema digestivo. Además, gracias a que contiene electrolitos y carnitine, fortalece el sistema inmunológico.