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Adiós a las lesiones y dolores crónicos con crioterapia

La crioterapia se ha puesto de moda y con mucha razón, pues ofrece grandes beneficios no sólo en cuanto a tratamientos de belleza se refiere, sino también con relación a la salud.

Sea facial, corporal o localizada (como medida de rehabilitación), la terapia con nitrógeno está convirtiéndose en la favorita de muchos, pues cada sesión toma únicamente entre 3 y 8 minutos, lo cual no podemos negar que siempre se agradece.

Carlos Acosta, terapeuta de Subz3ro Interlomas, nos explicó las diferentes ventajas que tiene someterse a esta terapia fría. “En la cara es maravillosa porque reduce el acné, la segregación de glándulas sebáceas, la pigmentación y las líneas; cierra poros, da firmeza y luminosidad. En el cuerpo los beneficios también son impresionantes: tonifica los músculos, rejuvenece la piel, disminuye la celulitis e incrementa la producción de colágeno.

“Para las lesiones también es una terapia fantástica, pues mejora el sistema nervioso e inmune; acelera el metabolismo, generando un aumento de energía. Asimismo, incrementa la resistencia al paso de la sangre y es una excelente alternativa tanto para los dolores crónicos como algunos procesos de recuperación. Por si fuera poco, proporciona efectos analgésicos, anestésicos y anti inflamatorios”, especifica Acosta.

¿Cómo funciona la cabina corporal?
Con duración de 3 minutos, se recomienda para lesiones menores y pérdida de peso:

1) Te pones una bata sobre la ropa interior
2) Te colocas guantes y calcetines
3) Ingresas a la cabina y te quitas la bata
* El reto es aguantar los 3 minutos completos, siempre bajo supervisión del terapeuta.
4) Al terminar la sesión, toca el turno de la presoterapia.

 

La presoterapia disminuye los problemas de circulación en las piernas.

 

Durante los 180 segundos es normal sentir frío, e incluso temblar, pues el nitrógeno sale a una temperatura entre los -80 y -120 grados centígrados.

El frío estimula al mismo tiempo que relaja y activa la circulación. También estimula las glándulas que generan las sustancias que hacen que el organismo funcione al 100%; serotonina, adrenalina, dopamina y endorfinas, por mencionar algunas.

Y es justo por el proceso de termoregulación que realiza posteriormente el cuerpo –para templarse de manera natural– que se pueden quemar entre 500 y 800 calorías por sesión (entonces viene la pérdida de peso).

Ahora bien, si la lesión es en una articulación o músculo, hay que aplicar el nitrógeno localizado a una distancia de aproximadamente 10 cm. “La crioterapia como rehabilitación nos ayuda con los problemas crónicos que pueden darse en hombros, rodillas, nervio ciático… Lo que hace el nitrógeno es desinflamar para recuperar la movilidad. No podemos prometer una curación absoluta, pero sí les damos una sensación de bienestar por tiempo indeterminado”, dice Acosta.

Aunque los resultados se sienten desde la primera sesión, se recomiendan entre 5 y 10, ya sea a diario o cada tercer día, pues no hay contraindicación una vez que se es apto para este tipo de tratamiento.

La crioterapia no se sugiere para pieles sensibles (rosácea, recién bronceada, depilada o con radiofrecuencia, melanomas o cuperosis) ni para personas con ciertos padecimientos o condiciones físicas (ataque al corazón previo, presión arterial descontrolada, dolor en el pecho de origen cardiaco, alergia al frío, enfermedad de vasos sanguíneos, heridas abiertas, antecedentes de coágulos sanguíneos, mujeres embarazadas o en lactancia, dolor neuropático en pies y piernas). Antes de acudir, consulta a tu médico.

 

Subz3ro Interlomas se encuentra en Plaza Magnocentro.