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¿A correr con Fido? ¡Lee esto primero!

Adoptaste un perrito, ¡SÚPER! ¿Lo quieres hacer súper deportista? ¡EXCELENTE! Sólo antes de lanzarte como “el Borras” por su primer 10K juntos, infórmate cuánto puede correr, a qué edad y cómo hidratarlo antes, durante y después de la carrera. Digamos que esto del perro fit no es enchílame otra.

LA EDAD

Gerardo Hernández, especialista en comportamiento canino para Eukanuba, recomienda que al perrito se le entrene poco a poco a partir de los 4 meses de edad.

“Terminando su periodo de vacunación, el cachorro puede iniciar con carreras cortitas, de máximo 1 km. No lo podemos someter a entrenamientos de alto impacto, con saltos, en terrenos escarpados (con mucho desnivel) o en la montaña porque a la larga podrían afectarse sus articulaciones, la cadera, la rodilla, los carpos (muñecas)”, dice Hernández.

“Un cachorro de 7 meses puede recorrer más distancia, pero es importante llevarlo de menos a más, no 10 km de un jalón. A un perro de año y medio, con suficiente madurez articular, le podemos pedir la distancia que queramos, dependiendo de la condición física y la raza del can”, agrega el también corredor.

¿A qué edad dejar de correr? “Te puedo decir que he visto a perros de 10 años corriendo, al igual que a personas de 80 años corriendo. Es esporádico pero sucede. Mucho tiene que ver con la salud, la técnica de la carrera, la alimentación y el estilo de vida. Si el perro tiene 8-9 años yo diría que sí puede correr, solamente hay que hacerle una revisión médica de manera periódica para asegurarnos que todos los órganos están bien a fin de evitar lesiones o problemas cardiovasculares”, sugiere el veterinario.

 

Foto: cortesía Eukanuba

 

LOS QUE NO DEBEN CORRER

De entre las 450 razas creadas por el hombre para una infinidad de propósitos, sí hay algunas que no pertenecen a la pista: los braquicefálicos, es decir, los perros que tienen la cara aplastada, el hocico chato y/o pliegues faciales.

“El que tengan la nariz muy pegada al cráneo impide que haya un buen intercambio de oxígeno con dióxido de carbono, lo cual hace que el perro se sofoque muy rápido. Ejemplos de esta condición: el bulldog, bulldog francés, algunos bóxers, el pug, pequinés, boston terrier, dogo de burdeos y shih tzu”, explica el experto.

¿Qué otras razas deben abstenerse del deseo de ser corredoras? Las de espalda larga como los salchichas y basset hound. “Hay que tener cuidado con ellos porque tanto golpeteo al estar trotando va a afectar la espalda, entonces no podemos exigirles mucho; caminatas de 1 hora está bien, pero no mucho más”, ahonda el médico.

CHIQUITOS PERO PICOSOS

“Los perros de compañía como el yorkshire terrier, maltés, poodle, schnauzer y chihuahueño, bien entrenados, aguantan sin problema un trote de 2 o 3 km, no les pasa nada. Pensamos que por ser chiquitos se van a ahogar o a cansar demasiado, pero el tamaño es engañoso. Mismo caso del braco italiano, un perro hecho para correr, así que no nos vayamos con la finta”.

 

Foto: cortesía Eukanuba

 

LOS QUE NO TIENEN EXCUSA

Las razas que pueden aguantar grandes distancias sin morir en el intento son: pastor alemán, border collie, viejo pastor inglés, pastor de shetland, pointer alemán, pointer inglés, alaska malamute, siberian husky. En general todos los de pastoreo. “Volvemos a lo mismo. Los últimos dos, a pesar de su gran tamaño, tienen mucha resistencia, así que soportan grandes distancias. Estas razas pueden trotar arriba de 15 km sin problema por su tipo de estructura y energía”, puntualiza el especialista.

Labradores y golden retrievers también entran en el grupo de los corredores, siempre y cuando se les entrene y alimente adecuadamente. “Hay que pensar en los perros como en las personas. Uno empieza corriendo 3 km, luego 5, le subes a 10, pruebas con 21; a ellos también hay que convertirlos en atletas de menos a más y un punto muy importante para lograrlo con éxito es la alimentación. Eukanuba ofrece una línea para mantener a la mascota en estado óptimo tanto a nivel físico como muscular y articular. Me atrevería afirmar que, así como en los humanos, en los perros también la alimentación representa el 70% de un buen rendimiento físico”, puntualiza Hernández.

Un perro corredor es un deportista de alto rendimiento y como tal hay que tratarlo.

TODO CON MEDIDA

Al terminar el entrenamiento, 100% seguro que Fido quiere tomarse la cubeta de agua entera, ¡¡no lo dejes!! “Hay que tener cuidado porque se les puede voltear el estómago”, advierte el veterinario.

Obviamente hay que hidratarlo para que no entre en un shock calórico o se desmaye, pero al principio sólo debemos hacerlo con pequeños sorbos, ya sea de agua natural o suero a fin de mantener sus niveles de electrolitos en un nivel óptimo.

Igualmente, evita que tu perro se bañe en agua helada al terminar de correr. Puede ser delicioso pero también muy peligroso. “Pensamos en ellos como personas; ese cambio tan drástico de temperatura claro que les afecta. Si lo vemos muy acalorado, coloquemos compresas de agua fresca en el abdomen, que es como el radiador de los perros”, recomienda Gerardo.

¿Cuándo darle más agua? Una vez que lo notemos más relajado, cuando la respiración haya dejado de ser agitada. “Trata de que no brinque o esté jadeando para que no sucedan incidentes que los hagan pasar un mal rato”, concluye nuestro entrevistado.

Y tú, ¿corres con tu mascota?



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